jueves, 21 de diciembre de 2006

Reviendo

Son miles las cosas que pueden pasar a lo largo de 2 o 3 simples años, miles los momentos donde necesitaremos apoyo o ayuda, miles las circunstancias donde decidiremos mal, miles seran las felicidades y las tristezas; y viviremos con ellas. Lidiaremos con lo que nos dejen de una u otra manera, nos quedará probablemente lo que mas nos halla afectado de estos momentos, o al menos a mi fue eso lo que me sucedió. Cegado por el dolor todo lo que se ve son esos momentos que nos lastimaron, por supuesto quien puede ver otra cosa que no sea su herida cuando le arrancaron las piernas o los brazos? quien puede dejar de lado semejante herida?
Pero como siempre digo son caminos a recorrer y a lo largo de todos los caminos se aprende algo, yo aprendi a mirar mas alla de la herida, y mirar los detalles de la espada que tajeaba. La misma espada con la que habia combatido miles de batallas contra mi mismo, cuando yo perdia contra mi.
En algun momento salvación, esa espada se vio en otro bando cuando el brillo de la batalla se apago, cuando yo no podia ganar, esa espada que soporto las peleas mas fieras y duras, y nunca se negó a la pelea, pero cuando es esa misma espada la que luego te traiciona por la espalda uno simplemente olvida las veces que le salvo la vida, las veces que evitó que esa otra mano de mi propiedad asestara un golpe fatal contra mi mismo.
A pesar de la traición tan sentida, esa espada merece el respeto de cualquier espada de guerra, la traición duele, pero se que sin ella no hubiese llegado a no necesitar pelear. Porque todo lo que no te mata si te hace mas fuerte.

Gracias por leer.

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